EN LA TRAVESIA DE TU AUSENCIA
Cada luz que se escapa del final, termina destruyendo los momentos que guardamos ya hace tiempo
Y tu usencia ahoga cada sentimiento puro que poco a poco se confunde con la brisa de mi soledad
Que toca mi corazón cada mañana al despertar y verte tan cerca que mi corazón no puede tocar tu alama.
Y quiero escapara a la pesadilla de pensarte eternamente y quiero tener esa luz que perdí o que algún duende tirano alejo de mi ser.
Y en la travesía de tu ausencia aun busco comprender tantas cosa, pero tu estas tan silenciosa, tan silenciosa que te envuelves en un sueño eterno de sonambulismo vago, donde yo soy una sobra más que pasa por tu vida.
Y tú ya no estás para mí, y yo sigo queriendo ser ese gato que se acurruca en tu cama, buscando cobijo a los pies de su amada.
VIVIENDO DE RECUERDOS ENCERRADOS
EN ALGÚN BAÚL MUERTO
EN ALGÚN BAÚL MUERTO
Estas aquí con tu cabello de seda, con tus ojos brillando más que el sol, con esa mirada de niña que siempre tengo guardada en mi mente.
Empezamos a jugar y revolcarnos como locos en aquel lugar donde somos felices, sin preocupaciones, sin problemas y sin maldad.
Si yo te abrazo tu me abrasas más, si yo te besos tu me vuelves a besar, si yo te amo tu enciendes tu amor al infinito y me haces temblar.
Nos damos un minuto para descansar, y yo no soporto ni un minuto sin ti y te voy a buscar pero antes de empezar tu ya me encontraste a mí, y mi corazón y nuestro corazón es feliz, y volvemos a jugar.
Yo no quiero descansar pero tu tal vez estés cansada, pero veo que tu ya preparaste una noche de juegos por que el tiempo para la felicidad es corto no hay que saberlo aprovechar.
Y en medio de un silencio que lastima más que mil lanzas sobre mi corazón, no encuentro un recuerdo más.
Me siento y otra vez comienzo a repasar todo los recuerdos que albergue en aquel baúl que la vida cerro sin aún llenar.
Crónicas de un viejo loco que solo sabe cantar
Tanto que contar en un solo de silencios, las voces se ahogan desesperadas por ladrar verdades crudas, hirientes y sin sentido
Y tenemos tanto que contar que preferimos callar por miedo al tiempo, por miedo al viento, por miedo a los recuerdos, por miedo a los sentimientos.
Y vamos corriendo tratando de pisar tus pasos, y encontrarte al final del camino.
Pero ya ni los faros guían nuestro camino, y nos sentimos tan proclives al sufrimiento que simplemente ignoramos nuestras pasiones y nos dedicamos al seguir vagando.
Y buscamos conformarnos con una vida tan útil, tan formal, tan tranquila que la vida pasa sin que disfrutemos un segundo de su lujuriosa actitud.
Tres creaciones que pude rescatar del baúl del tiempo
ResponderEliminar