Paramos el tiempo, para expresar nuestros sentimientos…
Tu tan tímida, yo como aquel director de esa orquesta de amor, y nuestros corazones impacientes por empezar a amar.
Me tomas del cuello y arrastras mi rostro a tu lindo rostro y me dibujas un corazón con tus labios.
Y te beso lentamente, rodando mis labios por todo tu cuerpo, y tu respiración va entonando la canciones disonantes, alteras, deseosas, y sublimes.
Y llevas mis manos así tu piel, y ellas resbalan solas como si fueran las mismas que crearon tu perfección.
Y es tu rostro el que me ínsita a desprenderme de mis temores y dejarlo todo en ti, y se que tu lo deseas tanto, y sé que yo lo he esperado tanto.
Nuestros cuerpos recitan los poemas más intensos, entrelazándose como versos, uno a uno, rimando, uno a uno, acabando en final que da pie a un inicio
Y tu mirada cruza mi mente, y me llevas a tocar el cielo, y tus dedos se estiran como cuerdas de guitarra a punto de estallar, y yo guio esas manos tuyas a mi cuerpo, ese cuerpo que se creó para ser tuyo.
Y aumentamos nuestros tiempos, nuestros ritmos, nuestras ganas, y yo te abrazo y te digo que te amo, y tu suspiras y me dices que me amas.
Y entre esos dos te amo me dejo ir en ti y tu vienes asía mi como sincronizados por la vida.
Respiramos un rato el mismo aire, y lo hemos compartido todo, y te abrazo dentro mío, y te refugio en mi corazón.
Y tus manos no dejan de acariciar mi cuerpo, y se que he encontrado el elixir de la vida, de la felicidad, de la plenitud.
Nos damos el último beso, antes de ser llevados a un sueño compartido, del cual despertaremos contemplando que fue real, mirándonos a los ojos, y diciendo.
Buenos días mi amor, ayer soñé con vos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario