CAPITULO III
La Discusión
A veces la experiencia llega cuando ya no nos sirve de nada…
Y él se perdió en un sueño blanco, y los culpables retiraron sus espadas en señal de amor.
Había pasado más de tres horas del fatal accidente, Gabriel y Luna se encontraban en la sala de espera aguardando noticias sobre el estado de su hijo. Daniel había perdido el conocimiento y hasta el momento no había señales de que había vuelto en sí.
Luna se encontraba muy nerviosa, las lagrimas no dejaban de correr por sus mejillas pensando él lo peor, su corazón acelerado se encontraba aturdido, se culpaba así misma por no haber apoyado a su hijo, por haber cayado como consintiendo la actitud de su marido, siempre sumisa, y ahora que iba a pasar con su hijo, sentía impotencia, rabia, miedo, incertidumbre, de pronto Gabriel se acerco a ella y la quiso abrazar pero ella lo alejo y exploto sobre él:
- Todo fue por tu culpa, si tan solo lo hubieras escuchado, pero no claro, como siempre el señor se cree dueño de la vida de los demás y no acepta que ni su hijo pueda tomar alguna decisión sobre su futuro.
- Luna, yo no quise que pasará esto, yo solo quiero lo mejor para ti y para él, la verdad que nunca hubiera deseado que esto sucediera.
- Eres un irracional y por eso las cosas pasaron así. Yo jamás me hubiera atrevido a hablarte de esta manera, pero sabes algo Gabriel, gracias a tu necedad nuestro hijo, mi hijo, esta postrado en una cama de hospital, y no sabemos que es lo que realmente haya sucedido, esta angustia me está matando.
- Luna jamás pensé que esto acabaría así, yo buscaba que Daniel entienda que la vida no es un juego que si quiere ser feliz debe sacrificar muchas cosas, a veces debemos renunciar a sueños tonto para en un futuro alcanzar una verdadera felicidad, el arte no le da de comer a nadie, no quiero eso para mi hijo cuando puedo lograr hacerlo todo un hombre de éxito y exitoso en los negocios y la vida.
- Escúchate, eres un idiota, aun en esta situación sigues con tus posiciones absurdas y territoriales,… quiero hacerlo…, dices eso como si tu hijo fuera un objeto, un ser sin capacidad de decir por sí mismo, te crees dueño de la fórmula para encontrar la felicidad, cuando tal vez el que Daniel se aleje de sus sueños sea apartarlo de su felicidad, que injusto que eres, que injustos que hemos sido con él.
- Discúlpame, es solo que tengo miedo por él, sabes que es mi orgullo y a mi tal vez me hubiera gustado tener un papá que me exigiera más, la verdad que estoy confundido con todo esto, sin embargo en este momento, tengo miedo, mucho miedo Luna, cambiaria lo que me resta de vida por ver bien a Daniel, yo lo amo, me hubiera gustado tanto decírselo. (Los pensamiento de Gabriel se perdieron en el espacio y los cristales de su alma se quebraron en pequeños fragmentos. Y en esa gran inmensidad sus ojos comenzaron a rezar lagrimas de amor, de preocupación, y de perdón)
Ambos se quedaron en silencio hundidos en sus pensamientos, Gabriel recordaba todos los momentos en que había sido tan duro con su hijo, realmente recién comprendía todo el tiempo que perdió por imponer su voluntad su forma de ver el mundo, su verdad. Recién podía entender que realmente lo único que hubiera importado era llegar a ser amigo de su hijo, algo que realmente era lo más importante.
Luna por su parte, se lamentaba el no haber apoyado a su Daniel, ella sabía lo mucho que se había esforzado siempre por hacerlos felices, y ella sentía que había traicionado a su hijo al no actuar, al no tratar de convencer a Gabriel que debían dejar decidir a Daniel que haría con su vida, y todos su lamentos resonaban en su mente una y otra vez.
Paso un par de horas más, hasta que un medico se acerco a ellos y les dijo:
- Señores, les suplico que lo que les diré deben tomarlo con toda la serenidad del mundo.
- (Ella con la voz en llanto) Que le paso a Daniel, que le paso doctor, dígamelo ya.
- Señora tranquilícese, bueno hemos podido salvar a su hijo y estabilizar sus signos vitales, sin embargo el golpe que sufrió en la cabeza fue muy fuerte. La contusión que sufrió afecto ambos hemisferios de su cerebro, causando daños muy fuertes, esto ha generado que Daniel entre a un estado de coma poco frecuente, ya que pese a estabilizarlo no hemos logrado hasta el momento que recobre la conciencia.
- No, doctor no me diga eso, mi hijo, mi Daniel, no por favor, dígame que pronto regresara en sí, que todo estará como antes, por favor dígamelo doctor.
- Señora como me gustaría decirle, lamentablemente como les digo este es un caso muy inusual, generalmente el paciente que pierde la conciencia en un accidente recobra el conocimiento luego de estabilizarlos, sin embargo Daniel aun no muestra que su actividad cerebral se ha estabilizado, el daño fue fuerte, tuvimos que operar para lograr drenar la sangre contenida en su cabeza, sin embargo, su actividad cerebral no se ha recuperado del todo.
- Y que va a suceder, se va a quedar vegetal para siempre doctor (Gabriel recién había podido hablar desde que escucho la noticia).
- No señor, no se confunda lo que usted denomina como estado vegetal es una cosas muy distinta a estar en estado de coma, en el estado de coma existen rasgos de actividad cerebral y mientras son más intensos el paciente va cobrando la conciencia, sin embargo su hijo presenta una actividad cerebral muy baja, lo cual no le permite volver a la realidad, es más o menos como si su hijo estuviera en durmiendo, el problema es aunque no podemos diagnosticarle cuando podría recobrar la conciencia es decir, volver en sí.
- Que vamos hacer, mi Daniel, mi niño, no lo creo, no lo acepto.
- Señora, lo que no queda es esperar a que el reaccione, nosotros no podemos hacer nada más que mantenerlo estable y alimentarlo vía sonda hasta que el despierte, como le digo no sabemos cuándo lo hará. Lo que solemos hacer en estos casos es tener al paciente un par de meses, y bueno si los padres luego de ese tiempo prefieren tenerlo en casa, procedemos con todos los medido necesarios para que el paciente vaya a caso y se mantenga estable, pero señora no podríamos asegurarle si recobrara la conciencia pronto o se mantendrá en coma por un buen tiempo, pero sabe agradezca a Dios que el muchachito aun está con vida, él lucho mucho se notaba que había algo por lo que quería vivir. Yo como medico percibo a los pacientes, y pese a estar en ese estado su cuerpo contribuyo mucho para lograr regresarlo a nuestro mundo, el golpe que sufrió no es para nada cualquier golpe.
- Si Daniel lucho, yo estaré a su lado y luchare con él, lo ayudare a regresar pronto. (Gabriel seco las lagrimas de Luna y el abrazo contra su pecho, después de mucho tiempo Luna sintió a ese chiquillo soñador y amoroso del cual se enamoro, aquel hombre que se había perdido en el tiempo, presa de los esquemas y la sociedad, presa de su propio ego. Después de mucho tiempo Luna se sintió protegida y con fuerzas para afrontar ese tiempo de espera, ese tiempo tan duro que se veía venir, y en el silencio entendió que Gabriel logro comprender)
Pasaron dos meses desde aquel día, Daniel aun no había regresado en sí, tal vez lo único inusual fue el hecho que su actividad cerebral comenzaba a moverse de una forma constante, sin embargo aun no había podido despertar de ese profundo sueño.
Los padres de Daniel debían tomar una decisión, si mantenerlo aun en la clínica o llevarlo a casa con los equipos necesarios para mantenerlo estable. Después de conversarlo por mucho tiempo, Luna decidió que lo mejor para su hijo era estar en casa, que tal vez ese ambiente lo pueda hacer regresar en sí.
Era un poco extraño su razonamiento en virtud que Daniel no parecía percibir lo que pasaba a su alrededor, sin embargo ella pensaba que estar en casa ayudaría a Daniel a regresar. Conversaron con el médico sobre su decisión y esa tarde Daniel era trasladado a casa, su casa, aquella casa de la que jamás debió salir huyendo, esa noche Daniel paso la noche en su cuarto, conectado a mas de una maquina, solo, ausente, fuera de la realidad, esa noche Daniel pago un día de muerte en forma adelantada, esa noche Luna Y Gabriel durmieron frente a la cama de su hijo, esa noche después de muchas noches, los tres estuvieron más unidos que nunca.