El deseo de la muerte va caminando sobre mis dedos,
la desesperación de no poderla encontrarla insita mas mi deseos,
ya teniamos tiempo conviviendo juntos y ahora no esta y la necesito mas que
nunca.
Mi vida va queriedo no ser vivida... hace un par de años ella llego a mi
yo no la quise, no la valore, pense que nunca lloraria por tenerla junto a mi
siempre la dejaba sola, vacia, en aquel pequeño espacio que apenas le consegui
ahora ella me dejo, y es cuando necesito mas tenerla, poseerla, llenarla, y apretarla fuerte contra mi corazon, hasta que su magestuoso grito me quite la vida.
Hoy pude recordar, que la habia dejado alli, en ese cajon, aun con tres balas,
la tengo otra vez en mi poder, soy tan feliz, Adios.
Oda a una Pistola
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